Furia2022-03-14T14:26:39+00:00

Furia (1981-1984)

Furia aparece en 1981 como la publicación periódica de la Federación de Mujeres Socialistas (FMS), organización formada por mujeres militantes del Partido Socialista (PS). Como es sabido, durante la dictadura el PS estuvo dividido en diversas orgánicas. El FMS estaba vinculado al PS encabezado por Núñez, que en 1984 pasa a ser identificado como PS Briones, y que se caracteriza por el proceso de renovación socialista que llevaron adelante. A diferencia de lo que señalan los primeros números, el tercero dice que es una publicación de “Las Mujeres Socialistas de Chile”, mientras los siguientes no señalan a una organización en particular o un equipo editor que esté a cargo de su publicación. Al interior del sexto y último número, de 1984, ya se da cuenta de la formación del Movimiento Mujeres por el Socialismo (MMS). Esta última organización convocó a un espectro más amplio de mujeres, incluyendo a militantes de otros partidos del área socialista, a simpatizantes e independientes, y mantuvo su autonomía respecto del recientemente formado Bloque Socialista.
Dentro de las publicaciones periódicas que consideramos en este proyecto, Furia es la única que se acerca más al formato de revista. Por un lado, mientras la mayoría de las boletinas dedican un espacio importante a temas de contingencia inmediata —como la denuncia por las precarias condiciones de vida y la represión—, y a dar cuenta de las actividades políticas realizadas o por venir, en Furia encontramos pocas referencias de ese tipo; en cambio, se privilegia la discusión de ideas a través de diversos textos de análisis, reflexión, entrevistas, textos más teóricos, etc. La mayoría de los artículos que están firmados utilizan solo un nombre de pila, que probablemente sea un seudónimo adoptado por razones de seguridad. Hoy, por ejemplo, sabemos que Adela H., quien firma cinco de las seis editoriales de la revista, era Julieta Kirkwood. Por otro lado, los números de esta publicación son claramente más largos (comienza con 17 páginas y supera las 50 en el Nº 5) y están dedicados principalmente a textos de mayor extensión. En términos de formato, se mantuvo más o menos similar a lo largo de su historia, pero su sexto y último número da un giro hacia la profesionalización: incorpora una diagramación a doble columna y los títulos ya no están escritos a mano como era tan habitual en todas estas publicaciones. Además, cambia su materialidad: la tapa y contratapa son de cartulina café, mientras las hojas interiores son rosadas.
En su primer número, Furia se identifica como “una publicación para mujeres y hecha por mujeres” que viene al debate público a reafirmar la necesidad de un espacio de estas características para abordar la opresión a las mujeres, no como un asunto que genere división en el movimiento social, sino para contribuir a que el proyecto socialista lleve el sello de todas las liberaciones. En cuanto al enfoque político, se destacó por dar espacio a la discusión en profundidad sobre problemáticas centrales para el feminismo de la segunda ola, como la violencia contra las mujeres, la opresión a las mujeres a nivel cultural y social, el patriarcado y sus vínculos con el capitalismo, la reivindicación del trabajo doméstico como trabajo, entre otros.
Furia abordó dichos temas desde la perspectiva del feminismo socialista, en la que destacaron dos elementos fundamentales. En primer lugar, que a diferencia de lo que planteaba el socialismo y la izquierda hegemónica de la época, la opresión a las mujeres no era una problemática secundaria, sino un elemento central en la lucha por la liberación de la sociedad en su conjunto. En segundo lugar, que la lucha por la democracia necesariamente debía ir más allá de aspirar a incorporarse “en un ámbito-mundo ya definido por la masculinidad” —en palabras de Julieta Kirkwood—, pues “La incorporación de las mujeres al mundo será para el movimiento feminista un proceso transformador del mundo. Se trata, entonces, de un mundo que está por hacerse y que no se construye sin destruir el antiguo”. Finalmente, a lo largo de sus seis números también destacan artículos sobre feminismo y política a nivel internacional —especialmente referidos a los países socialistas—, y sobre el discurso del régimen en torno a las mujeres y sus esfuerzos desde CEMA Chile para disciplinarlas en su rol tradicional.

Cómo citar este texto:

Schroder, Daniela, Valentina Salinas y Luz María Narbona. «Vamos mujer». Boletinas feministas. http://boletinasfeministas.org

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